Reescribes un OKR de verdad: objetivos que nombran el problema y resultados con línea base.

El pre-mortem de la métrica: tres formas de cumplir un resultado clave dejando el negocio peor.

Cada cifra con su fuente. Y lo que no está demostrado, dicho.

Sobre el cuaderno

Detrás hay una revisión honesta de la evidencia: 47 estudios sobre OKR y ninguno aísla el sistema para medir su efecto. Lo que sí tiene respaldo son los cimientos —los objetivos específicos y difíciles de Locke y Latham— y dos condiciones que casi ninguna implantación cumple: compromiso real y feedback frecuente. El cuaderno trabaja sobre eso: reescribes un OKR tuyo, le haces el pre-mortem a la métrica y dejas montada la bitácora del trimestre.

Quién lo firma

Alba Álvarez lleva más de quince años trabajando con equipos y con quien los dirige. Es consultora de recursos humanos, desarrollo de personas y gestión del cambio, acreditada en Belbin y certificada en Prosci. Ha acompañado a comités de dirección, mandos intermedios y equipos operativos en industria, servicios y educación. Este cuaderno recoge lo que hace en sala, en un formato que puedes usar sin ella delante.

Empieza por el OKR que tienes abierto

Se rellena en unos 50 minutos. Lo que decide si sirve es la próxima reunión de planificación.